Ai Weiwei: the fake case

Subversión/creación

Por Francisco Acuña Saborío

 

El documental Ai Weiwei: The fake case (Andreas Johnsen, 2013) muestra la cotidianidad de su protagonista, el artista conceptual Ai Weiwei, después de haber sido detenido durante tres meses por el gobierno chino.

 

Este artista es una de las figuras de resistencia y disidencia más representativas de su país, pero su búsqueda por los derechos humanos, democracia y libertad ha impactado en su propia vida. El documental nos muestra cómo la subversión puede tener su costo,  pero también cómo mediante el arte,  la determinación activista y  un refrescante espíritu revoltoso un individuo puede hacer frente a centros de poder colosales.

 

No es sorprendente que la creación y subversión política de Ai Weiwei sea el punto central de un documental, su historia es entrañable, compleja e interesante. La propia realización del audiovisual es una proeza, debido a los posibles riesgos al grabar el contenido en territorio chino, por esta razón como pieza audiovisual Ai Weiwei: The fake case es un manifiesto (tanto por su contenido como por el contexto de su creación) ideológicamente riguroso con respecto a su posición sobre la censura, exponiendo de esta manera la voz de su protagonista, que el gobierno chino ha querido con tanto ímpetu acallar.

 

En este punto es ineludible mencionar que el filme del que estas líneas se encargan no es el primer documental realizado sobre Ai Weiwei, en el año 2012 la documentalista Alison Klayman, dirigía su opera prima Ai Weiwei: Never Sorry, filme provocativo y dinámico cuyo tono y tempo va de la mano con el Ai Weiwei que conocemos durante el relato.

 

The fake case retoma la historia prácticamente justo ahí donde Never Sorry termina, siendo laxos con el concepto de secuela, podríamos ver en The fake case una suerte de secuela del filme de Alison Klayman, y como tal, da por sentado un cierto conocimiento del espectador sobre la vida y obra de Ai Weiwei.

 

De esta manera, es muy recomendable que el espectador de The fake case mire anteriormente Never sorry, o que investigue algunas generalidades sobre la vida del protagonista y los conflictos que acontecieron debido a su activismo y su obra.

 

The fake case es un documental efectivo, bastante más lento y melancólico del que podríamos considerar su predecesor, esto refleja a su vez el estado en el que vemos a su protagonista: un tanto más cansado, más pesimista e incluso en ocasiones con algo muy parecido a un miedo que lo humaniza.

 

Vemos así a un Ai Weiwei más vulnerable, y el documental sabe dotarse e impregnarse del tono intimista adecuado para que el espectador pueda conectar con la situación del protagonista.

 

Si bien sus atributos formales cinematográficos del documental en ocasiones pasen un tanto desapercibidos, esto parece una decisión deliberada para mostrar la lucha de su protagonista de una forma naturalista, pero no con ello seca, reservándose la parafernalia solamente en la elección de un par de piezas musicales de fondo como guiño al espectador.

 

Ai Weiwei: The fake case es un documental de necesario visionado, un documental valiente que evita el artificio, un poco triste, un poco lento, pero como el mismo protagonista, sin perder el ímpetu a la revuelta.

 

Ficha: Ai wei wei: The fake case. Dirección, guion y fotografía, Andreas Johnsen; edición, Adam Nielsen. Dinamarca, China, Reino Unido; 2013, 86 minutos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *