Festival Shnit 2017, Día 4: Críticas

Último día del Festival Shnit, pero que trae una gran oferta cinéfila y conoceremos al ganador del Made in Costa Rica y el premio del público

 

  • 01:00 p.m.: Shnit Documents – (Centro de Cine, entrada gratuita)
  • 03:00 p.m.: Internacional 8 – Midnight Yellow
  • 05:00 p.m.: Internacional 9 – Rebel Rose
  • 07:00 p.m.: Internacional 10 – Sunny Blue
  • 09:00 p.m.: Internacional 7 – Best of 2017

 

A continuación les compartimos críticas de varios cortos que podrán ver hoy:

 

Big city (Australia, 2017) de Jordan Bond y Lachlan Ryan

 

Una gran urbe, un taxi y muchas luces resplandecientes en la ajetreada noche de un chofer indio. Así inicia Big City, una propuesta sencilla, con un guion y estructura que definen de gran manera a los protagonistas así como el espacio en el que se desarrolla la historia.

 

Pronto se sube un nuevo pasajero, quien entablará ameno diálogo con el barbudo conductor. En su viaje, saldrán a relucir la difícil situación para un inmigrante: el abuso y discriminación del que es víctima de parte de una pandilla.

 

La cámara opta por planos cerrados en los que ambos actores comparten el mismo cuadro, el pasajero viaja en el asiento delantero, detalle que fortalece el vínculo que se establece entre los dos hombres. Especialmente tras un incidente a la salida de un supermercado. La cálida fotografía y delicada música hacen del corto una agradable propuesta, enfatizando el ritmo pausado y la distendida plática de los personajes, que pronto se ven envueltos en divrtidas bromas que practican.

 

¿Cómo es vivir en el extranjero, en un país sin amigos, sin hablar el idioma propio? El giro final de Big City, permite reflexionar sobre estos temas. La escencia de un cortometraje es contar una historia, un breve momento en la vida de cualquier personaje, pero no debe contarlo todo, se debe dejar el espacio para que el espectador siga imaginando dentro del universo ya planteado en la historia. Este corto es un gran ejemplo de ello. No se sorprendan si entra en la lista de nominados del Oscar 2018.

 

 

El Shnit se caracteriza por tener una gran variedad de temáticas y géneros entre los cortos de la competencia internacional y en el caso del bloque REBEL ROSE es el turno para historias de humor cínico, políticamente incorrectos, crudos, casi podría decirse que desoladores, pero que definitvamente valen el boleto.

 

Grandma’s day (Polonia, 2015) de Milosz Sakowski

 

Un joven que debe dinero a una pandilla trata desesperadamente de pagar su deuda a cualquier precio, incluso el robar a ancianos. Así se presenta a Tomek quien en su desesperación llega al descuidado apartamento donde vive Judyta, una abuela que pasa una situación precaria.

 

El timo del joven queda pronto al descubierto y el espectador comprobará que Judyta no es una santa. Los dos atraviesan por dificultades y ocupan dinero, entonces ¿por que no ayudarse mutuamente? La trama pronto cambia para mostrar divertidas secuencias, siempre en el apartamento, microcosmos que hace referencia a las dificultades de dos generaciones muy diferentes de edad y gustos, pero cuya falta de oportunidades les une.

 

Tomek fingirá ser el nieto de Judyta, pero su mala actuación solo queda reflejada para el trabajador social que les visita, ya que tanto Mateusz Nedza (Tomek) como Anna Dymna (Judyta) realizan un formidable trabajo, creando una química muy realista y que permite al espectador compenetrarse rápidamente en esta historia que oscila entre la comedia situacional, el drama absurdo y la crítica social.

 

Para dos personas acostumbradas a aparentar, ¿será que encuentren honestidad entre ellos?

 

How’s your prostate? (Francia, 2016) de Jeanne Paturle y Cécile Rousset

 

Animación francesa de cuatro minutos que abarca una variedad de temas que pueden abrumar de primera instancia, principalmente por lo rápido que pasan los subtítulos. 

 

Una joven relata un encuentro con su padre, en el que hablan sobre un examen de próstata que le practicaron a su progenitor, pero esto resulta solo una excusa para que los directores expongan tabúes sexuales, tanto de índole coital, por el miedo del padre a tener disfunción erectil; como de orientación de género, con el miedo de la hija de decirle al padre que a ella le gustan las mujeres.

 

Las líneas tintineantes hacen eco de la situación de la hija, y los trazos gruesos sobre fondos sencillos, a modo de bocetos y que recuerdan la simplicidad de Mattise, le dan gran plasticidad al filme. En otros momentos la animación opta por dibujos con acuarelas entablando un diálogo entre la forma y el contenido.

 

Oxytocin (Austria, 2016) de Ludwig Löckinger

 

Por siglos las sociedad patriarcales han difundido un discurso en el que obligan a la mujer a ser madre para reafirmarse, aunque en ese proceso, pierdan su identidad y autonomía. Primero son madres, esposas, hijas, etc., antes de ser mujeres.

 

Entonces llega el capitalismo y la sociedad de consumo… ¿Por qué hablar de esto? Porque en Oxytocin, nuestra protagonista es una abnegada madre…. de un bebé de plástico, un muñeco de última tecnología que hasta simula calor corporal. Así, nuestra anónima protagonista puede simular todas las situaciones que conllevan la crianza de un hijo. Ella da paseos, va de compras, amamanta y acuesta a su bebé, hasta que ocurre algo inesperado… O tal vez no, después de todo el instinto maternal se tiene o no, es difícil de fabricar; lo que sí se puede producir con facilidad son más bebés de plástico, casi reales, para mantener a flote el patriarcado.

 

Madre (Colombia, Suecia, 2016) de Simón Mesa Soto

 

En primer plano una joven muchacha de perfil, del lado derecho del encuadre aparece otra mujer, algo mayor quien la maquilla y le da consejos de belleza. El inconfundible acento colombiano ubica al espectador. Todavía no se conoce quiénes son estas mujeres.

 

En otra escenas, la joven de la que ya sabemos tienen solo 16 años, se encuentra en una habitación rodeada de varias mujeres jóvenes (aunque se notan mayores que la protagonista). Los vestidos ceñidos al cuerpo, las minifaldas, los rostros maquillados hacen sospechar el contexto…

 

Madre se vale de los clichés de la industria pornográfica para plantear una denuncia, que se siente tibia, no cala. La ambientación es correcta, así como las actuaciones, una gran elipsis evita mostrar la parte más sórdida de estas tristes «entrevistas» a mujeres jóvenes que prometen lujos y una vida mejor. En la imaginación del espectador quedará el cómo la protagonista fue violada (porque aunque haya concenso para el acto sexual grabado, hay un abuso de poder).

 

Los primeros planos son abundantes y cambian a planos más abiertos conforme la protagonista emprende un camino que se descubrirá es hacia el campo, donde en una casona le espera su madre…

 

Second to none (Irlanda, 2016) de Vincent Gallagher

 

A los 110 años cualquier persona estaría en una cama, descansando, sin tener una vida muy activa… Al menos uno pensaría eso, pero para los protagonistas de esta animación nada más lejos de la realidad.

 

¿El conflicto? Que en juego está el tener el reconocimiento como la persona más longeva del mundo. ¿La solución? Eliminar a la competencia.

 

Esta cínica e irreverente animación (no apta para niños) en stop motion muestra los infructuosos intentos de un señor de matar a su vecino, para poder vivir con tranquilidad y paz su longevidad. Pero entre la suerte de su contrincante y su falta de paciencia, sus planes cada vez le juegan una mala pasada. La música alegre hace énfasis en el tono humorístico de esta comedia negra políticamente incorrecta, pero que resuta muy divertida y con un giro final que sacará varias risas entre los espectadores.

 

Recuerden que pueden comprar un pase para asistir a todas las funciones del día, o bien asistir a la función que más les llame la atención. Y a las 9:00 pm podrán disfrutar de lo mejor de la edición 2017 del Shnit.

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