CRFIC-2017: María José, Gigi y Violeta

Mujeres ticas en pantalla grande

El presente Costa Rica Festival Internacional de Cine reúne por primera vez a tres cineastas costarricenses en una misma convocatoria: Hilda Hidalgo, Erika Bagnarello y Alexandra Latishev presentan en esta edición sus trabajos más íntimos y en los cuales ellas mismas afirman debieron cuestionar tanto los roles femeninos sociales así como la negación de estos y sus consecuencias tanto para sus personajes como para ellas como mujeres directoras.

En sus obras las tres aprovechan para retar a la tradicional cultura costarricense de “si no lo veo no existe” para presentarnos temas sobre los cuales hemos preferido callar colectivamente: eutanasia, autonomía corporal-sexual, violencia patrimonial, aborto y la maternidad como deber/realización femenino.

Las tres afirman su objetivo es generar reacciones en el público más que otorgar respuestas o pronunciarse de acuerdo a una u otra postura. Curioso es que, sin proponérselo, las tres directoras ofrecen un retrato femenino de mujeres en etapas muy marcadas de sus vidas: juventud, mediana edad y vejez, respectivamente.

Juventud: María José en Medea, Alexandra Latishev

María José está en la universidad y se encuentra en una etapa de su vida donde no tiene reparo en explorar su sexualidad, pero también está embarazada y no está convencida sobre su futura maternidad. Latishev nos ofrece una interesante relectura de uno de los personajes griegos más controvertidos: Medea, mujer atípica por su autonomía y conocida en muchas versiones por matar a sus hijos como venganza contra el padre de estos.

Empero, María José no actúa por venganza y del padre de su hijo nada sabemos, es justo esta la fortaleza de la narración de Latishev: mostrarnos la intimidad más profunda de esta chica y a la vez distanciarnos de ella. Así, el filme transcurre entre escenas intimistas donde la joven se enfrenta al espejo que constantemente le recuerda su inevitable realidad y escenas caóticas donde la vemos en medio de una sociedad, la cual no sabemos si ignora su embarazo por comodidad o indiferencia.

Un filme nada tímido sobre la búsqueda de autonomía aun a pesar del rechazo social. Si Medea pudo volver a ser la predilecta de los dioses, María José quizás pueda volver a congraciarse consigo misma, pues es claro los convencionalismos sociales no la definen ni trazan su accionar.

Mediana edad: Gigi, Erika Bagnarello

Este documental recorre los últimos meses de Gihan Kangi Monge, Gigi, antes de fallecer por cáncer, justo cuando decide recobrar la autonomía de su cuerpo y se niega a tomar más tratamientos que no le aseguran una cura, pero sí le garantizan más dolor. Gigi está convencida de su decisión, no obstante, esto no significa que no tema perderse la vida de su esposo y la hija de ambos de 3 años.

Bagnarello conoce a Gigi cuando esta se encuentra realizando sus últimos deseos y a partir de esto construye un relato muy digno y emotivo de una mujer desahuciada, pero no derrotada: a lo largo del documental sus reflexiones van sobre  cómo el cáncer la transformó en la mujer que siempre quiso ser y, por supuesto, el temor a morir enfrente de su pequeña hija.

Si bien el mensaje final de “aprovecha la vida” no es novedoso en el tratamiento de este tema, el buen tino de Bagnarello permite al espectador interactuar con Gigi en el momento más difícil de su vida sin convertir su historia en un testimonio panfletario sobre la fugacidad del tiempo y la inexperiencia juvenil de no aprovecharlo.

Vejez: Violeta al fin, Hilda Hidalgo

Por último tenemos a Violeta, una mujer ya pensionada quien se niega a verse a sí misma como inútil y busca defender su autonomía ante una familia que pretende controlarla. Cuando está lista para emprender un proyecto laboral, se da cuenta que su casa, herencia familiar, fue usada sin su consentimiento como garantía en un fallido negocio de su exmarido.

A partir de este hecho Violeta se replantea su papel dentro de una sociedad donde parece no haber lugar o justicia para las personas adultas mayores y lo único que les queda es aferrarse a sus recuerdos ante la imposibilidad de decidir sobre los últimos años de su vida.

De forma encantadora, la directora Hidalgo lleva a la pantalla grande la historia cotidiana de la tía, la abuela, la madre o la vecina mayor de cualquier espectador. Este es el mérito más grande de su obra: construir un personaje tan fuerte y cálido como verosímil, el cual luchará hasta el final por vivir su propia vida, compuesta tanto por recuerdos como por planes futuros.

Ahora bien, mención especial merecen no solo las tres directoras, sino también sus mujeres protagonistas, las cuales magistralmente supieron encarnar cada una de estas historias: en primera instancia está Liliana Biamonte (María José), la cual sin lugar a dudas destaca por su impecable interpretación de uno de los personajes femeninos más complejos y difíciles de olvidar del cine costarricense; en seguida Eugenia Chaverri (Violeta), quien gracias a  su naturalidad y calidez se ha ganado el corazón de la audiencia nacional; y finalmente Gigi, valiente mujer que decidió exponerse de la forma más íntima en el momento más complejo de su vida.

¿Dónde y cuándo?

Medea, Teatro de La Aduana, 11 diciembre 8:00pm.

Violeta al fin, Teatro de La Aduana, 12 diciembre 2:30pm.

Gigi, Teatro 1887, 15 diciembre 2:30pm.

 

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