Festival de Cine Europeo 2018. Los oportunistas.

¿Qué estás dispuesto a hacer para lograr lo que quieres? Esa es la pregunta premisa que hilvana todas las acciones de Los oportunistas (2017), nueva película de Paolo Genovese, quien alcanzó fama internacional por su filme Perfectos desconocidos (2016), que se presentó en el Festival de Cine Europeo del año pasado.

 

Con esa interrogante se nos van presentando una serie de personajes a través de cortes rápidos de edición y que mantienen dos constantes: un personaje al que otros le llegan a hacer peticiones en un restaurante y, precisamente, las peticiones que abundarán durante la película. Estas variarán entre lo más trivial hasta situaciones familiares, en ningún caso hay un altruismo por parte de los clientes de ese misterioso hombre, que durante todo el metraje se desconoce quién es.

 

El cine de Genovese es tramposo, con premisas básicas a las que le da vuelta y hace desfilar a una tropa de actores, pretende hacer cine serio, sea desde la comedia o el drama, que provoque en el espectador una reflexión sobre lo que supuestamente denuncia. Sin embargo, su estilo liviano le juega en contra y termina por hacer filmes que sacan las risas del público, pero que no tienen peso.

 

Con Los oportunistas le sucede que se queda sin ideas y opta por un reciclaje de situaciones, cada una calca de la otra, en la que la mayoría de personajes empiezan a interconectarse, unos son conscientes de esto otros no, y un final con trampa, como un loop en el que se permite continuar con el imaginario fantástico que ha mostrado por excesivos 105 minutos.

 

Todavía más preocupante es que no se trata de una idea original, sino de una adaptación de la serie televisiva The Booth at the End (2010-) creada por Christopher Kubasik, y que presenta los mismos personajes-situaciones. Estos con sus peticiones y el misterioso hombre con exigencias que rozan el morbo, esta dinámica ya ha sido explotada varias veces en el cine de terror: ¿se sacrificaría el bienestar de otros por el goce personal?

 

Si antes se dijo que Genovese es un director tramposo, también se puede argumentar que es un director morboso, juega con esto y lo hace pasar por arte, por crítica, cuando no es más que una provocación al espectador de tintes comerciales.

 

En un escenario mundial en el que las series de televisión constituyen una moda, tanto o más como las películas de superhéroes, con grandes debates sobre el siguiente capítulo y que ha modificado la forma de ver televisión (el streaming es una realidad cada vez más avasalladora), creando espectadores-adictos, que se sorprenden por un plano secuencia o una ambientación o un desarrollo narrativo determinado, que el cine ya había mostrado con décadas de antelación, y que ven difuminados los estilos autorales a causa de la mercantilización de empaquetados seriales que se consumen como cajas de cereal. Ahí está la tristeza, que un filme sin alma llegue a una sala de cine, copiando un modelo y sin capacidad de crear algo a partir de ello.

 

Fechas de exhibición en el Cine Magaly:

Viernes 20 de julio, 6:35 pm

Miércoles 25 de julio, 4 pm

Domingo 29 de julio, 8:35 pm

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