Tres historias en tres festivales de cine

En aproximadamente un mes debía realizarse la edición 73 del Festival Internacional de Cine de Cannes, uno de los tres eventos más importantes de su tipo junto con Venecia -a realizarse en setiembre- y Berlín, que se realizó en febrero, antes de que fuera alcanzado por la pandemia. Las autoridades del evento de la Croisette tomaron la obvia decisión de posponer el festival, inicialmente con la idea de realizarlo en los meses de junio y julio, si es que por esas fechas todo ha vuelto a la normalidad.

 

En 70 ediciones de Berlín, 72 de Cannes y 76 de Venecia, estos eventos han tenido instantes donde la polémica afecta el curso normal del evento, ya sea por cancelación, no entrega de premios o postergación, a continuación se repasan tres icónicos momentos de estos festivales para conocer un poco de historia alrededor de ellos.

 

 

Póster de la edición 21 del Festival de Cannes

21° edición de Cannes (1968): el mayo francés toma el festival

 

1968 fue por sí solo un año turbulento, los reclamos y protestas sociales tensaron las sociedades del mundo, el mayo francés fue uno de los más relevantes, estudiantes y obreros de fábricas se unían en contra de las desigualdades y el autoritarismo, ocupaciones y una huelga general desestabilizaron a las élites que no encontraron otra forma de responder que no fuera con más represión.

 

El festival estaba planteado para realizarse del 10 al 25 de mayo, la película inaugural fue una versión restaurada de Gone With the Wind (1939) de Victor Flemming. La normalidad del evento no tardó en verse afecta, el 13 de mayo un grupo de estudiantes invaden el festival y se deben anular las proyecciones,[1] entre ellas la película española Peppermint Frappé (1967) de Carlos Saura, que es postergada para el día 18.

 

Ese día fue probablemente la fecha más caótica de la historia de Cannes, que el festival siguiera llevándose a cabo con la situación reinante en Francia no tenía cabida, el evento estaba en una burbuja que apenas resistía. Jean-Luc Godard y François Truffaut, dos de los nombres más reconocidos de la Nouvelle Vague encabezaron los movimientos a lo interno del evento para cancelarlo, buscando la solidaridad del cine con estudiantes y obreros, exponiendo sus puntos en una rueda de prensa que solicitaron.

 

 

Posteriormente, la actriz italiana Mónica Vitti, además de los directores Louis Malle, Roman Polanski y Terence Young, renuncian como jurados del festival. Mientras productores y cineastas anuncian que retiran sus filmes de la competencia, entre ellos Carlos Saura, Alain Resnais que llegaba con Je t’aime, je t’aime (Te quiero, te quiero, 1968) y Milos Forman que presentaba Horí, má Panenko (¡Al fuego, bomberos!, 1967), obra clave de la Nueva Ola Checoslovaca.[2]

 

A pesar de la negativa de Saura para que su filme no fuera exhibido, la organización siguió adelante para que la proyección se realizara en la noche. Cuando inician los créditos el director oscense salta al escenario junto con Geraldine Chaplin -protagonista del filme y su pareja en ese momento-, se agarran del telón junto a Godard, Truffaut, Polanski, entre otros, se hace un tumulto, hay algunos golpes, pero logran su objetivo, la película no se exhibe.

 

Al día siguiente, el festival se declara cancelado, la burbuja de Cannes se rompe, citando al crítico de cine Justin Chang: “Al final, la vida real tiene que vencer al arte”,[3] el evento no pudo despegarse de su contexto.

Interrupción de la proyección de Peppermint Frappé (1967) de Carlos Saura.

 

Póster de Il deserto rosso (El desierto rojo, 1964) de Michelangelo Antonioni, una de las películas italianas ganadoras del León de oro durante la gestión de Chiarini.

29° edición de Venecia (1968): el león de Chiarini

 

Luigi Chiarini (1900-1975) fue un celebre teórico y crítico cinematográfico italiano, fue director del Festival de Cine de Venecia entre los años 1963 y 1968, conocida esa época como la era chiariniana, marcada por su fuerte personalidad, caracterizó los eventos de dichos años dando gran relevancia al cine de su país y por un marcado enfoque cultural.[4]

 

Vale la pena recordar que este festival fue impulsado por el régimen fascista de Benito Mussolini, creado en 1932 y anexionado inmediatamente a la Bienal de Venecia, evento artístico bianual, aunque desde ese primer momento se toma la decisión de hacer el festival cada año. En 1935 el gobierno fascista también funda el Centro Sperimentale di Cinematografia (CSC), una escuela de cine donde Chiarini es nombrado su primer director.[5]

 

Lo que buscó el régimen con estas políticas fue incentivar la cinematografía del país, no en vano, en esos primeros años se entregaba un premio a la mejor película italiana y otro al mejor filme extranjero, por supuesto influenciado fuertemente por los ideales fascistas, al igual que lo estuvo durante su vida Chiarini.

 

La gestión chiariniana estuvo envuelta en polémicas, llegando a tener fuertes roces con la FIAPF (Fédération Internationale des Associations de Producteurs de Films), que es el ente encargado de regular los festivales de cine a nivel mundial. Chiarini eliminó el comité seleccionador de películas, dejándose esa potestad él, junto a dos expertos asignados por su persona, más algunas otras libertades como seleccionar películas que no fueron enviadas para participar del evento.[6]

 

Su accionar provocó que en algunos de los eventos bajo su mandato algunas representaciones como Estados Unidos, la Unión Soviética, Reino Unido o Japón, decidieran no mandar sus películas. La actitud de Chiarini provocó un cisma, la calidad y éxito del festival dependía del número de países que estuvieran representados.[7] Pero su nacionalismo dejaba mucho que desear, o acaso es casualidad que solo filmes italianos ganaran el León de oro a mejor película los primeros cuatro años que estuvo como director del festival.

Alexander Kluge recibe de Jean Renoir el León de oro a mejor película del Festival de Venecia de 1968.

 

Claro que no se pretende demeritar ni las películas ni los directores que ganaron entre 1963 y 1966 (Gillo Pontecorvo, Luchino Visconti, Michelangelo Antonioni y Francesco Rosi). La “casualidad” italiana se quebró en 1967, cuando triunfó Belle de jour (Bella de día) de Luis Buñuel, elección a dedo por parte de Chianini según acusaciones de la época,[8] debido a problemas entre este y el realizador Pier Paolo Pasolini (que competía con Edipo Rey), su productor Alfredo Bini y la escogencia del escritor Alberto Moravia -amigo de Pasolini- como presidente del jurado ese año.

 

Para 1968 la situación era insostenible, la parte administrativa del festival se mezclaba con el relatado mayo francés y su repercusión en Cannes. Los estudiantes renegaban del estatuto del festival que provenía de la era fascista,[9] el evento fue atrapado por el clima político que le resultó imposible de esquivar. Con algo de represión policial el festival se mantuvo a flote, premiando a Die Artisten in der Zirkuskuppel: Ratlos (Artistas en el circo: Perplejos) de Alexander Kluge como mejor película.

 

Tras esta edición, Chiarini se apartó del evento, su gestión autoritaria impactó al festival trayendo una enorme reestructuración en los años siguientes: de 1969 a 1979 no hubo competencia, e incluso en 1973, 1977 y 1978 ni siquiera hubo festival.

 

Afiche de la 20° edición del Festival de Berlín

20° edición de Berlín (1970): la película O.K el festival K.O

 

George Stevens fue un cineasta estadounidense que alcanzó relevancia principalmente entre los años 50 y 60, sus obras más relevantes fueron A Place in the Sun (1951), Giant (1956), The Diary of Anne Frank (1959) y The Greatest Story Ever Told (1965), la historia bíblica de Jesucristo interpretada por Max von Sydow. A finales de la Segunda Guerra Mundial estuvo en el frente de batalla filmando, dejando un producto invaluable que se refleja en algunos documentales como Nazi Concentration and Prison Camps (1945) o The Nazi Plan (1945).

 

Por otro lado se encuentra Dusan Makavejev, realizador serbio considerado uno de los directores yugoslavos más importantes de la historia, parte de la corriente cinematográfica llamada Yugoslav Black Wave de la década de los 60 y 70. Su cine presenta métodos subversivos inusuales donde mezcla ficción y documental, abordando temas sociales, políticos y sexuales, situación que lo llevó a enfrentarse con la censura.[10]

 

Sus trabajos más reconocidos son Nevinost bez zastite (Innocene Unprotected, 1968), Montenegro (1981), The Coca-Cola Kid (1985) y W.R. – Misterije organizma (Los misterios del organismo, 1971), de esta última se dice que, entre otras cosas, busca “la oposición a todos los sistemas sociales opresivos, del este o del oeste”[11], entendiendo esta referencia dentro del contexto de la lucha ideológica entre capitalismo y comunismo posterior a la II Guerra Mundial.

 

Tanto Stevens como Makavejev formaron parte del jurado del Festival de Berlín de 1970, el evento transcurrió con normalidad hasta la presentación del largometraje alemán O.K. de Michael Verhoeven. En la película -ambientada en un lugar ficticio de Europa del Este- un grupo de soldados violan y asesinan a una niña, el filme está tristemente inspirado en un evento real sucedido en 1966 por unos soldados estadounidenses en Vietnam.

Manifestación en EEUU en contra de la Guerra de Vietnam.

 

Después de su primer pase, el jurado encabezado por Stevens, que era su presidente, optó por “neutralizar” la película, porque según él no fomentaba el entendimiento de las naciones como solicita los estatutos del festival, la idea era retirarla de competencia por ser señalada como una película antiestadounidense. Makavejev se enfrentó directamente con Stevens, diciendo que este optó por el camino de la censura sobrepasando su autoridad. [12]

 

Por su parte, Verhoeven declaró para un periódico alemán: “No he hecho una película antiestadounidense, sí fuera estadounidense, incluso diría que mi película es proestadounidense. La mayor parte del pueblo estadounidense hoy está en contra de la Guerra de Vietnam.”[13] Señalamientos de un bando y otro, graves acusaciones de censura, más una floja reacción de parte de las autoridades del festival, dieron al traste con el evento.

 

El jurado renunció y por tanto no se entregaron premios, algunas de las películas que quedaban fueron proyectadas, otras fueron retiradas. El caos llevó también a la renuncia del director del festival Alfred Bauer así como de Walther Schmiederer, la cabeza de toda la estructura organizativa del evento, Bauer volvió, Schmiederer no.

 

Desenlace

 

  • Estos polémicos eventos trajeron repercusiones en los festivales, ninguno más traumático que en Venecia, donde su cambio estructural le tomó una década. En Cannes y Berlín los festivales y sus competencias continuaron.

 

  • Al año siguiente del cisma en Cannes (1968) y Berlín (1970) nacieron nuevas secciones como respuesta a lo acontecido, respectivamente la Quinzaine des Réalisateurs y Forum.

 

  • Este año en la edición 70 del Festival de Berlín, a cincuenta años de los eventos narrados previamente, se proyectó la restauración digital de O.K. (1970) de Michael Verhoeven.

 

Referencias:

 

[1] Boquerini (2018). “Aquel Festival de Cannes de 1968”: https://www.elcorreo.com/butaca/festival-cannes-1968-20180504105302-ntrc.html

[2] Belinchón, Gregorio (2018). “Mayo del 68: el día en que se paró el festival de Cannes”: https://elpais.com/cultura/2018/05/11/actualidad/1526039729_424562.html

[3] Ching, Justin (2018). “In May 1968, the Cannes Film Festival ground to a halt. Fifty years later, it’s still sparking controversy”: https://www.latimes.com/entertainment/movies/la-et-mn-1968-cannes-film-festival-shutdown-20180420-story.html

[4] Martín, Silvia (2019). “Edipo Re de Pier Paolo Pasolini (1967): Al di là de la autobiografía”. Programa de doctorado en estudios artísticos, literarios y de la cultura. Universidad Autónoma de Madrid. pág. 249.

[5] Celli, Carlo y Cottino-Jones, Marga (2007). “A New Guide to Italian Cinema”. Editorial: Palgrave Macmillan. New York-Hampsire. Pág. 27.

[6] Jenkins, Tricia (2018). “International Film Festivals: Contemporany Cultures and History Beyond Venice and Cannes”. Editorial: I.B.Tauris & Co. Ltd. London-New York. Pág. 139.

[7] Martín, Silvia (2019). Pág. 250.

[8] Martín, Silvia (2019). Pág. 277.

[9] https://www.raicultura.it/cinema/articoli/2019/08/La-Mostra-comera-1968-9ba8d272-c375-4c31-bc5a-7033ffaccd57.html

[10] Dragicevic Sesic, Milena (2014). “The films of Dušan Makavejev and their reception in Serbia”. Studies in Eastern European Cinema. Pág. 2

[11] Vogel, Amos (2016). “El cine como arte subersivo”. Editorial: Documental Ambulante A.C. / Secretaría de Cultura. Ciudad de México. Pág. 258

[12] https://www.berlinale.de/en/archive/jahresarchive/1970/01_jahresblatt_1970/01_jahresblatt_1970.html

[13] The New York Times (1970). “War Film Dropped by Berlin Festival”. https://www.nytimes.com/1970/07/04/archives/war-film-dropped-by-berlin-festival.html

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