So Pretty: La privacidad como acto radical

En So Pretty (2019), filme de la directora y actriz Jessie Jeffrey Dunn Rovinelli, la intimidad es un campo de batalla. Los quehaceres del día a día y los vínculos que se generan dentro de una comunidad queer poliamorosa en Nueva York exponen a manera coral la delgada línea que separa los procesos de auto-descubrimiento y la movilización política. Después de todo, en una sociedad aún permeada por el prejuicio y la invisibilización, existir de manera no hegemónica constituye un verdadero acto subversivo.

En todo momento, la cámara de Super16mm sigue de cerca a su colorido grupo de protagonistas no binaries, evocando las formas de un documental observacional, y filtrándolas a partir de las texturas cálidas de un video casero. Idas nocturnas por comida rápida, discusiones intelectuales, madrugadas de escapismo al son de música electrónica y exploración sexual se convierten por igual en oportunidades para sumergirse en el modus vivendi de esta comunidad “proto-utópica”. Y es que al final de cuentas esa idea de colectividad es la que guía el largometraje de Dunn Rovinelli.

Una de sus secuencias más icónicas sucede justo en sus minutos iniciales, cuando Tonia (el personaje interpretado por la directora) llega de Alemania y por primera vez es bienvenida en la comunidad. El encuadre se empieza a llenar de cuerpos y las múltiples conversaciones en simultáneo se yuxtaponen como una cacofonía. Cada persona cuenta con sus propias preocupaciones y características, pero es claro que el enfoque y la fortaleza del filme yacen en su entendimiento de su rol como retrato generacional; la dualidad que significa mostrar lo específico de las experiencias como persona trans, y a la vez, poner esas instancias en constante diálogo con momentos de apelación universal para toda juventud.

Dunn Rovinelli inclusive juega a nivel metatextual con esta idea del valor de la representación. Parte fundamental de la narrativa se centra en la preparación de una traducción de la novela alemana So Schön del autor de culto Ronald M. Schernikau, y los paralelismos que surgen entre los eventos del texto y la vida personal de las protagonistas. En su caso, y potencialmente el de quien se vea en So Pretty, la empatía y resguardo que ofrece una obra de arte cercana nutre entonces la propia identidad, algo que se potencia cuando el peso de la discriminación y exclusión histórica están por detrás.

Nota: este texto fue escrito por encargo del CRFIC que iba a realizarse en marzo. La película se podrá ver en el programa Preámbulo (solo para territorio costarricense) y en el Cine Magaly. Vayan a las redes sociales de ambos espacios para instrucciones de cómo poder ver las películas.

País: Estados Unidos – Francia. Año: 2019. Director: Jessie Jeffrey Dunn Rovinelli. Guion: Jessie Jeffrey Dunn Rovinelli. Productora: Les Films Du Bal, 100 Year Films. Fotografía: Bill Kirstein. Montaje: Jessie Jeffrey Dunn Rovinelli. Concepción sonora: Rachika S. Duración: 83 minutos. Idioma: Inglés y Alemán. Color.

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