Alonso Aguilar,  Crítica

Ghost Town Anthology: Refracciones de desolación

Si se puede hablar de alguna característica que defina al cine del director québécois Denis Coté, esta probablemente sería su marcada empatía hacia figuras en los márgenes de la sociedad. Para sus protagonistas “el mundo real” es un ente del que se debe escudar, y sus fórmulas para hacerlo suelen traversar entre el aislamiento y la displicencia. La cámara, por su parte, expresa siempre una mirada aséptica y carente de prejuicios hacia la cotidianidad de quienes encuadra; encontrando en sus rutinas íntimas ritmos y matices que potencian los arcos emocionales.

Desde su debut en Les états nordiques (2005), los gélidos parajes de la Canada rural han servido como la ambientación ideal para reflejar la atmósfera de melancolía que permea su obra; luego de un rato de estar expuesto a los interminables caminos de campos cubiertos por nieve, vegetación estéril y cielos grisáceos estos se convierten en una extensión natural de la psiquis de los personajes.

Todo esto es cierto también cuando se habla de Ghost Town Anthology (2019), sin embargo, es en este estreno de la Berlinale 2019 donde Coté finalmente se permite ampliar su enfoque hacia una experiencia coral.

A partir de la inesperada muerte de uno de los habitantes más jóvenes de un minúsculo poblado en la diáspora canadiense, el filme se centra en el duelo colectivo que empiezan a vivir todos aquellos tangencialmente relacionados a la víctima. Es lógico que en una comunidad tan reducida, acostumbrada a una existencia fluída y sin incidente, este tipo de percance signifique un hito mayor, e inteligentemente Coté aprovecha ese punto de quiebre para explorar las inseguridades que los demás proyectan sobre el hecho. Ante el misterio de cuál fue la razón por la que ocurrió (¿accidente?, ¿suicidio?), los residentes generan sus propias especulaciones, siempre ligadas a los miedos personales que le suelen esconder al resto del mundo.

La muerte se vuelve un tema tan presente que la silueta del joven Simón nunca se termina por desvanecer, y a su vez, su memoria existe exclusivamente como una herramienta para los demás. Es ahí cuando el título del largometraje pasa de lo simbólico a lo literal, ya que las almas en pena de quienes han perecido se empiezan a manifestar. Su reclamo es sutil, al posicionarse estoicamente en la periferia del poblado y sin interactuar alguna vez con los vivientes. Técnicamente no hay afectación que irrumpa con el día a día de la población, y a pesar de ello, la presencia de estos espectros se torna ineludible.

Más allá de las mitologías personales (esas que han nutrido su filmografía), Denis Coté aprovecha Ghost Town Anthology (2019) para dar un testamento sobre sus preocupaciones; un recordatorio desolador de que sin distinción alguna todas las almas en pena coexisten en el mismo purgatorio.

Nota: este texto fue escrito por encargo del CRFIC que iba a realizarse en marzo 2020. La película fue estrenada por Mubi internacionalmente en 2020.

País: Canadá. Año: 2019. Director :Denis Côté . Guion: Denis Côté. Productora: Ziad Tuma. Fotografía: François Messier-Rheault. Montaje: Nicolas Roy. Duración: 97 minutos. Idioma: Francés. Color.

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